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Ciencia abierta: De la Recomendación a la acción


UNESCO

Sobre el curso

En noviembre de 2021, la Conferencia General de la UNESCO aprobó la Recomendación sobre Ciencia Abierta, luego de un intenso período de consultas e intercambios a nivel de sus Estados Miembros y de la comunidad internacional de expertos en la materia. Este documento emerge de decisiones adoptadas en la Conferencia General de 2019, respecto a la necesidad de presentar una posible recomendación, considerando aspectos técnicos, financieros y jurídicos que ilustraran sobre la conveniencia de contar con un instrumento normativo de estas características.

Esta decisión no surgió ex nihilo, sino que complementó avances normativos elaborados durante varias décadas, habida cuenta de la necesaria actualización de preceptos y las novedades del desarrollo científico y tecnológico a nivel global. Así, esta Recomendación de 2021 es tributaria del Estatuto de Recomendaciones para las Investigaciones Científicas de 1974 (y su actualización de 2017 sobre la ciencia y los investigadores científicos) y la estrategia de UNESCO de promoción del libre acceso a la información y la investigación científica, de 2011.

En el recorrido, la Conferencia Mundial sobre la Ciencia, celebrada en Budapest en junio de 1999, ya sentaba las bases de lo que serían las discusiones en estas dos primeras décadas del nuevo milenio. Convocada bajo el lema "La Ciencia para el Siglo XXI: Un nuevo compromiso", la Conferencia de Budapest fue la base de la Declaración sobre la Ciencia y el Uso del Saber Científico y Programa en Pro de la Ciencia: Marco General de Acción, adoptada en noviembre de ese mismo año por la Conferencia General de UNESCO. Un movimiento revulsivo y crítico frente al poder del conocimiento científico se venía gestando en el mundo hacía ya muchos años, revisando en arduos debates las consecuencias de su utilización, el grado de inclusión democrática en su desarrollo y la ética de base en su concepción de derechos como bien público. Un nuevo contrato entre ciencia y sociedad devino impostergable.

La Recomendación sobre Ciencia Abierta, aprobada en la Conferencia General de UNESCO en noviembre de 2021 es sólo un paso más de un largo recorrido, pero un paso decisivo, que coloca claramente en el debate algunas pistas hoy incuestionables desde la visión de UNESCO y desde la propia realidad contemporánea, incluyendo aprendizajes que han tenido su punto de mayor concentración en la pandemia Covid-19.

En la iniciativa que hoy presentamos, las claves de la recomendación de UNESCO sobre la Ciencia Abierta se instalan en el espacio de aprendizaje virtual, en un curso en línea (MOOC) que quiere llegar a cada rincón de nuestra región y a cada habitante de nuestros pueblos. La Ciencia Abierta, discutida por expertos y aprobada por políticos, se abre paso para llegar a cada pueblo, a cada escuela, a cada centro de salud de América Latina y el Caribe. La Ciencia, así, trasciende las fronteras del centro de investigación, de la universidad, del laboratorio, de la industria, del gabinete político. La Ciencia, así, se hace ciencia abierta: a la ciudadanía, a la inteligencia pública, a la inclusión democrática y poderosa del conocimiento en las gentes de nuestra región.


Diseño del MOOC

Este MOOC quiere contribuir a lograr los objetivos planteados por la Recomendación, entre ellos y fundamentalmente, promover el acceso universal a los conocimientos científicos, independientemente de la ubicación geográfica, el género, las fronteras políticas, el origen étnico o las barreras económicas o tecnológicas, como requisito previo esencial para el desarrollo humano y el progreso hacia la sostenibilidad del planeta.

Los módulos previstos abordan ejes claves del debate que está hoy planteado en el campo del conocimiento científico y su vinculación con el desarrollo sostenible y equitativo:

  • Módulo 1: Ciencia abierta: concepto y recomendación de la UNESCO.
  • Módulo 2: Acceso abierto y datos abiertos: ¿qué cambia en la ciencia? | Humanidades digitales: la innovación de un campo crítico | Nuevas claves de evaluación.
  • Módulo 3: Grandes equipos. Cooperación internacional. Infraestructura de la ciencia abierta.
  • Módulo 4: El vínculo entre Ciencia abierta, Ciencia ciudadana, Ciencia participativa | Diálogos con otros conocimientos.
Se cuenta con los aportes de las siguientes personalidades:
  • Fernanda BEIGEL, Comité de Recomendación de la Ciencia Abierta de UNESCO, Universidad de Cuyo, CONICET.
  • Pascal AVENTURIER, experto encargado de Latinoamérica para la Red de Expertos Internacionales en Ciencia Abierta (ReiSo) y jefe del servicio de Información Científica y Técnica del IRD.
  • Bianca AMARO, IBICT.
  • Sylvie ROUSSET, directora de datos abiertos de investigación CNRS.
  • Laura ROVELLI, UBA, coordinadora del Foro Latinoamericano de Evaluación Científica (FOLEC/CLACSO).
  • Caroline VIDELA, coordinadora de la Comisión temática de sistemas de conocimientos, culturas, ciencia, tecnología, artes y patrimonio de la Asamblea constituyente en Chile.
  • Sarita ALBAGLI, IBICT/UFRJ.
    • Ana María CETTO, Instituto de Física, UNAM (México), Presidenta del Comité Directivo Mundial de Ciencia Abierta de la UNESCO
    • Fernando AMESTOY, Polo Tecnológico Facultad de Química de la Universidad de la República (Uruguay), Co-Chair del Grupo de Infraestructuras de Investigación EU-LAC
    • Andrés KAMAID, Instituto Pasteur de Montevideo, Coordinador de la Unidad de Bio Imagenología Avanzada.
    • Guillermina D’ONOFRIO, Directora Nacional de Programas y Proyectos en Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Argentina.
    • Mark URBAN, Director de Cooperación Internacional, Relaciones Académicas y Comunicaciones, RedCLARA

    La coordinación general de esta producción está a cargo de la Oficina UNESCO Montevideo, con el apoyo de la Oficina UNESCO Brasilia, la Oficina UNESCO México, la USP y el Consulado de Francia en San Pablo.

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